Y parece que la vida muere y en un segundo nace,
un instante que acaba y mata y el ocaso levanta,
como sàbanas blancas en el jardìn de unos besos
la vida es una sola, una flor bajo la nieve que quema
y ya nada tiene sentido y nada es interior o fuerzas
y yo no amo lo que viene porque no conozco eso que
dices que fue, que lejos de los cristales este segundo
comienza y que triste la ventana que vio cerrar los oasis
que secaban mi mirada, esa que màs allà de cenizas es
una mirada desierta.
Orina de desierto
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